Trastornos del Apego (4); ¿Tienen solución? ¿Cómo solucionarlos?

A raíz de mis anteriores artículos sobre el apego (El Apego (1); IntroduccionEl apego (2); seguro e inseguro ambivalente y El apego (3); inseguro evitativo y desorganizado) surgió la cuestión de si los problemas con el mismo tenían solución y de ser así, que solución tenían.

Tenemos que tener en cuenta que un problema de apego se origina desde que somos muy pequeños por lo cual es algo que llevamos arrastrando a lo largo de nuestra vida. Esto implica que tenemos que hacer una modificación de algo que ha estado acompañándonos siempre y que, de alguna manera, nos ha definido por eso el primer paso es darse cuenta de que no se está bien así y el segundo querer solucionarlo. Todo esto requiere tiempo y trabajo. Sanar problemas de apego de una manera real no lleva 10 sesiones (de veras, sanar problemas de años no se soluciona en 10 sesiones, se pueden poner parches pero no trabajar la raiz del problema) e implica el trabajo (como siempre digo) tanto del terapeuta como del paciente (recordemos algo importante; Al psicólogo le veis 1h a la semana quedan 167h en la semana donde uno debe seguir las pautas y trabajar como le indica su terapeuta).

Los problemas de apego suelen estar en la base de mucho otros problemas (TOC, Depresión, Ansiedad, Anorexia, Fobias, Dependencia emocional…) por lo que tendremos que solucionar ya no solo el apego sino las consecuencias derivadas del mismo.

Cuanto mas esperemos para acudir a terapia más tiempo habrá convivido con nosotros el problema y más consecuencias habrá ocasionado. Uno de los inconvenientes que surgen tanto con el tiempo como con la intensidad de los problemas (especialmente del apego) es que se crean defensas que son como grandes muros que nos protegen del dolor. Derribar estos muros lleva su trabajo pero es imprescindible. Mas adelante escribiré un articulo sobre las defensas para que me entendáis mejor.

Yo, personalmente, trabajo los problemas del apego con EMDR ya que desde mi experiencia solo las terapias procesadoras pueden llegar tan atrás y crear modificaciones internas (como sabeis siempre hablo desde mi experiencia lo cual no implica que otros profesionales puedan usar otras terapias que les funcionen correctamente). Con el EMDR podemos llegar a esos momentos donde se produjeron los problemas (traumas) y procesarlos de tal manera que, aunque nunca serán eliminados (ninguna terapia borra recuerdos, de hecho, sería muy contraproducente) si serán integrados en nuestro cerebro de una manera mas correcta y menos dolorosa. Cuando algo lo procesamos estamos de alguna manera «curando» una herida. La cicatriz seguirá ahí pero ya no sangrara ni dolerá.

El apego más complicado de tratar es el desorganizado (en este tipo la figura de apego se contempla tanto como foco de seguridad como de peligro). Por más difícil no digo imposible, sino que requerirá más tiempo y trabajo ya que los patrones que se tienen son tremendamente ambivalentes lo que suele provocar una gran presencia de cambios de conducta hacia lados opuestos.

Porque se crearan estilos de apego inadecuados no podemos o no deberíamos hipotecar nuestra vida y conformarnos. Quizás no es que no me quisieran de pequeñ@, tal vez simplemente no supieron hacerlo mejor…sea cual sea la razón, como personas adultas ahora somos nosotros los únicos responsables de ponerle solución a nuestros problemas. Cuando somos pequeños no contamos con las habilidades, capacidades ni disposición de solucionar según que cosas ni de enfrentarnos a ellas pero como seres adultos, incluso no teniendo esas habilidades podemos adquirirlas y lograr, por fin, no solo enfrentarnos a ellas sino empezar de nuevo.

“Sobre la tierra trabajada podemos cultivar grandes cosas; sobre la tierra enferma no crece nada.”

 

 

 

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