EL VACÍO QUE LLENA

EL VACÍO QUE LLENA.

Todos adolecemos de algo; a todos nos falta algo; nos duele algo. Todos tenemos algo roto en algún lugar; un socavón en el sentimiento; una falta; una ausencia; un carencia. Algo que no está; que se fue; que se perdió. Algo que no tuvimos o no se dio. Algo que nos dolió profundo; algo que nos marcó y cambió para siempre. Algo que queríamos que sea y no fue; y no hay nada que podamos hacer para cambiarlo. Hay quienes lo llaman herida existencial; otros le dicen trauma; yo le llamo vacío; y es precisamente lo que nos llena…

Sin nuestros vacíos nada haríamos; ni buscaríamos tratando de encontrar; no tendríamos motivación ni energía para desafiarnos; para meternos dentro a ver qué hay. Sin esa carencia no emprenderíamos el viaje de reconocernos; aprender a contenernos; re-significar la vida misma. En ese vacío se encuentra muchas veces el sentido del Camino y el arte de aprender a caminarlo…

Todos en algún momento lo queremos llenar; lograr que desaparezca; que no duela más… pero si vamos de a poco tomando conciencia; aceptando que para algo ha de estar; nos damos cuenta que eso que creemos que nos falta es lo que en verdad nos llena; pues su energía es la que nos impulsa a seguir buscando; seguir creciendo; seguir encontrando; y nos da el sentido en el Ser y Estar.

Mi vacío me llena…
Para quien sienta.

CAROLINA WILCHES

Comments 4

  1. Mercedes
    11 abril, 2019

    Es impresionante todo lo que publicas, muchísimas gracias.
    Desde Vigo.

    1. Carmen Garcia
      16 abril, 2019

      Muchisimas gracias a ti, Mercedes.

      Un abrazo

  2. Ana
    15 abril, 2019

    Cuando he leído estas líneas, he recordado tantas veces que he hablado conmigo misma, en voz alta, para así convencerme y reafirmarme en que efectivamente, esos momentos duros que vivimos, son los que nos hacen fuertes, los que nos dan esa energía, de repente, sin saber por qué, algo nos inunda de ganas de vivir.
    Me siento afortunada por la vida que me ha tocado vivir, aunque no es la vida que hubiera querido. Pero sin esos momentos dolorosos, sin esos vacíos, no sería la persona fuerte que hoy soy. No hubiera conocido las personas que se me cruzaron, ni tendría esa energía que es poder.
    Ojalá los que te lean, se llenen de ese poder, el que está en nosotros mismos, y todos, aunque tardemos en descubrirlo, tenemos.

    1. Carmen Garcia
      16 abril, 2019

      Buenos dias Ana,

      Muchisimas gracias por compartir con nosotros tu historia.

      Como bien dices a veces no vivimos la vida que nos hubiese gustado vivir pero ser capaz, como tu, de aprender a cada paso que damos nos permite poder disfrutar de las coas que la vida nos va dando cada dia. hay muchos momentos malos, momentos que no dependen de nosotros muchas veces pero con los que debemos decidir que hacer; aprender y seguir adelante o dejar que nos hundan.

      mi mas sincera enhorabuena por tu lucha y tu fuerza!

      un abrazo

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